La alopecia frontal fibrosante es una enfermedad cada vez más frecuente en mujeres. Se presenta como una pérdida de pelo progresiva en las cejas o con un retraso en la línea frontal del pelo o con ambos síntomas a la vez. Pero, ¿qué causa la alopecia en las cejas y cómo se trata?

Lo primero y lo más importante es acudir a una revisión dermatológica para determinar el diagnóstico y a partir de ahí poder personalizar el tratamiento según las necesidades de cada paciente.

¿Cuál es la causa de la alopecia frontal fibrosante?

Lo cierto es que no existe una causa concreta para esta enfermedad. Se cree que su origen podría estar relacionado con algún agente medioambiental desconocido. Y es que este tipo de alopecia se da con frecuencia en la actualidad, pero es algo bastante reciente. De hecho, hace treinta años no se solía dar.

No obstante, por el momento, no se pueden descartar otros factores que influyen en la caída del pelo:

  • Factores genéticos.
  • Factores psicológicos o emocionales: estrés, ansiedad…
  • Dieta deficiente: una mala alimentación, con una ingesta baja de vitaminas y minerales, puede afectar negativamente a nuestra salud capilar.
  • Medicamentos: algunos como anticoagulantes o anticonceptivos pueden causar una pérdida de cabello.
  • Cambios hormonales: especialmente frecuentes durante el embarazo y el posparto.
  • Enfermedades: el lupus, la anemia o el hipotiroidismo pueden causar alopecia.

Las opciones de tratamiento

A menudo, las mujeres con alopecia de cejas que presentan este problema recurren a los cosméticos o técnicas como el microblanding y los tatuajes. La cirugía del trasplante de pelo puede emplearse en las alopecias de cejas por alopecia frontal fibrosante pero los resultados a largo plazo son variables. Hay pacientes que retienen bien el pelo trasplantado y hay otros en los que el pelo trasplantado se va perdiendo poco a poco pasado 3-5 años.

La técnica del trasplante de unidades foliculares consiste en extraer folículos de la zona posterior de la cabeza del paciente e implantarlos en la zona afectada por la alopecia. Es un procedimiento ambulatorio, que puede durar entre dos y tres horas. Se trata además de una intervención segura, por lo que las complicaciones son raras y de poca importancia: hinchazón, enrojecimiento, sensación de adormecimiento de la zona…

Los resultados, muy naturales y duraderos, se aprecian, normalmente, a los seis meses de la intervención. No obstante, existen algunos cuidados postoperatorios que deben llevarse a cabo, como evitar la exposición solar para no perjudicar el proceso de cicatrización.

También existen algunos fármacos que pueden ayudar a recuperar el pelo perdido, como el minoxidil o los prostanoides. Y en los casos en los que la alopecia vaya acompañada de una inflamación, puede resultar beneficioso el tratamiento con antiinflamatorios o corticoides.

Para decidir cuál es el mejor tratamiento en cada caso, es fundamental, como decimos, acudir a una revisión dermatológica.