¿Sabías que el pelo del cuero cabelludo sale en agrupaciones de entre uno y cuatro pelos? Son las denominadas unidades foliculares. El trasplante capilar consiste precisamente en implantar estos injertos, uno a uno, en el cuero cabelludo para darle densidad imitando la distribución natural del cabello. Los resultados estéticos son naturales y prácticamente indetectables.

Las unidades foliculares se extraen de la parte posterior del cuero cabelludo y después se implantarán en el área afectada por la calvicie. Actualmente existen dos técnicas para llevar a cabo el trasplante capilar: el FUE y el FUT. ¿En qué se diferencian?

El trasplante de pelo con la técnica FUE

La técnica FUE comenzó a desarrollarse a principios de la década de los 2000. Consiste en extraer una por una las unidades foliculares de la zona posterior del cuero cabelludo del paciente para después implantarlas en la zona de la alopecia. Los injertos se extraen con una herramienta, llamada punch circular, cuyo diámetro ronda el milímetro. De esta forma las heridas de la zona donante son apenas perceptibles, se curan en pocos días y no requieren puntos.

Esta técnica está indicada para los casos de alopecia androgenética o calvicie común en hombres y mujeres, pero también en una gran parte de los pacientes con alopecia cicatricial consecuencia de quemaduras o traumatismos.

El trasplante de pelo con la técnica FUT

La técnica FUT es la más tradicional, se desarrolló en la década de los 90 y es conocida como ‘la técnica de la tira’. A diferencia de la técnica FUE, en este caso no se extirpan las unidades foliculares, sino una tira de piel de la zona posterior del cuero cabelludo del paciente. Después, mediante disección microscópica, se obtienen las unidades foliculares (los injertos) y se implantan en la zona de la alopecia.

Está indicada también para pacientes con alopecia androgenética, hombres y mujeres, y para un gran número de alopecias cicatriciales.

¿Qué técnica de trasplante capilar da mejor resultado?

El éxito del trasplante capilar no depende de cómo se extraigan los folículos, sino de la calidad y experiencia del cirujano y su equipo. Por lo tanto, no hay una técnica que dé mejor resultado que otra.

La elección depende de la circunstancia y necesidades de cada paciente. Por ejemplo, con el FUE es necesario rapar completamente la zona donante. Este requisito puede suponer un inconveniente estético, por ejemplo, para las mujeres. Y, por el contrario, puede suponer una ventaja para hombres jóvenes o pacientes con áreas de alopecia muy limitadas.

Por otra parte, hay que señalar que la técnica FUE es más laboriosa que la tradicional, mientras que la FUT deja una cicatriz lineal en la zona donante y aunque es fina, puede verse si el paciente tiene el pelo corto o rapado.  Actualmente las cicatrices lineales dejadas por la técnica FUT de intervenciones anteriores puedes ser tratadas con micropigmentacion e implantando injertos en la cicatriz.

Lo más importante a la hora de someterse a un trasplante capilar es elegir correctamente al cirujano que lo va a realizar. No hay que olvidar que el trasplante capilar es una cirugía real, que requiere un diagnóstico médico y una investigación previa muy rigurosa para analizar en cada caso cuáles son las opciones más adecuadas, determinar los posibles efectos secundarios y estimar los resultados.